martes, septiembre 22, 2009

La Genialidad de Groucho

Otro de los hitos cinematográficos del siglo XX, y revalizando en ingenio con Allen. Sobran también aquí las palabras.

viernes, agosto 28, 2009

Entrevista a Woody Allen

Sin duda uno de los genios más geniales (valga la redundancia) del siglo XX. Inolvidable.

jueves, agosto 27, 2009

Carta de Pérez-Reverte a un joven vasco

Nada que objetar, solo leedla, porque merece la pena:
"Eres joven y guipuzcoano, según deduzco por tu carta y el remite. Escribes como lector reciente de la última aventura de nuestro amigo Alatriste, contándome que es el primer libro de la serie que cae en tus manos.. Te ha gustado mucho, dices, excepto el hecho «poco riguroso» y «poco creíble» de que una galera española estuviera tripulada por soldados vizcaínos que combatían al grito de "Cierra España" ; en referencia a la Caridad Negra , que en los últimos capítulos combate a los turcos, en las bocas de Escanderlu, llevando a bordo a la compañía del capitán Machín de Gorostiola. Y añades, joven amigo -lo de joven es importante-, que eso no disminuye tu entusiasmo por la historia que has leído; pero que el episodio de los vizcaínos te chirría, pues parece forzado. «Metido con calzador -son tus palabras- para demostrar que los vascos (y no los vascongados, don Arturo) estábamos perfectamente integrados en las fuerzas armadas españolas, lo que no era del todo cierto.» Son las siete últimas palabras del párrafo anterior las que me hacen, hoy, escribir sobre esto; la triste certeza de que realmente crees en lo que dices. Te gusta la novela, pero lamentas que el autor haga trampas con la Historia real; la auténtica Historia que -eso no lo cuentas, pero se deduce- te enseñaron en el colegio. Así que, con buena voluntad y con el deseo de que yo no cometa errores en futuras entregas, me corriges. Debería, a cambio, escribirte una carta con mi versión del asunto. El problema es que nunca contesto el correo. No tengo tiempo, y lo siento. Esta página, sin embargo, no es mala solución. La lee gente, y así quizá evite otras cartas como la tuya. De paso, extiendo mi respuesta a la cuadrilla de embusteros y sinvergüenzas de los sucesivos ministerios de Educación, de la consejería autonómica correspondiente, de los colegios o de donde sea, que son los verdaderos culpables de que a los diecisiete años, honrado lector, tengas -si me permites una expresión clásica- "la picha histórica hecha un lío". Machín de Gorostiola es un personaje ficticio, como su compañía de infantería vizcaína. En efecto. Pero uno y otros deben mucho al capitán Machín de Munguía y a los soldados de su compañía, «la mayor parte vascongados», que, según una relación del siglo XVI conservada en el Museo Naval de Madrid, pelearon como fieras durante todo un día contra tres galeras turcas, en La Prevesa. En cuanto a lo de "Cierra España", ni es consigna franquista ni del Capitán Trueno. Quien conoce los textos de la época sabe que, durante siglos, ése fue usual grito de ataque de la infantería española -en su tiempo la más fiel, sufrida y temible de Europa-, que en gran número, además de soldados castellanos y de otras regiones, estaba formada por vizcaínos; pues así, vizcaínos, solía llamarse entonces a los vascos en general, «a veces cortos de razones pero siempre largos de bolsa y espada».. Y guste o no a quien manipuló tus libros escolares, amigo mío, con sus nombres están hechas las viejas relaciones militares, de Flandes a Berbería, de las Indias a la costa turca. Los oprimidos vascos fuisteis -extraño síndrome de Estocolmo, el vuestro- protagonistas de todas las empresas españolas por tierra y mar desde el siglo XV en adelante. Ése fue, entre otros muchos, el caso de los capitanes de galeras Iñigo de Urquiza, Juan Lezcano y Felipe Martínez de Echevarría, del almirante Antonio de Oquendo, su padre y su hijo Miguel, o de tantos otros embarcados en las galeras del Mediterráneo o en la empresa de Inglaterra. Las relaciones de Ibarra, Bentivoglio, Benavides, Villalobos o Coloma sobre las guerras del Palatinado y Flandes, los asedios, los asaltos con el agua por la cintura, las matanzas y las hazañas, las victorias y las derrotas, hasta Rocroi y más allá incluso, están salpicadas de tales apellidos, sin olvidar las guerras de Italia: en Pavía, por ejemplo, un rey francés fue capturado por un humilde soldado de Hernani, en el curso de una acción sostenida por tenaces arcabuceros vascos. Y te doy mi palabra de honor de que aquel día todos gritaron, hasta enronquecer, "Cierra España": voz que, en realidad, no tenía significado ideológico alguno. Sólo era un modo de animarse unos a otros -eran tiempos duros- diciéndole al enemigo de entonces, fuera el que fuera: Cuidado, que ataca España. Así que ya ves, amigo mío. No inventé nada. El único invento es el negocio perverso de quienes te niegan y escamotean la verdadera Historia : la de tu patria vasca -«La gente más antigua, noble y limpia de toda España», escribía en 1606 el malagueño Bernardo de Alderete- y la de la otra, la grande y vieja. La común. La tuya y la mía. ¡¡¡¡¡ E S P A Ñ A !!!!!".

New York, New York 2


Aprovechando mi último viaje, y mís 4 GB de fotos de La Ciudad de Nueva York (que ese es su nombre oficial), aqui os dejo otra foto, una escena relajante, de una tarde a orillas del East River. Espero que os guste.

miércoles, agosto 26, 2009

New York, New York


Saludos, después de tanto tanto tiempo sin escribir por aqui....la verdad es que esto no puede ser, pero el ajetreo de la vida cotidiana no me deja tiempo para dedicarle a mi pequeño espacio....aun así, ahora, que estoy devacaciones, puedo permitirme este lujo, he visitado este mes de agosto la "capital del mundo", New York, en la costa este de EEUU. Es impresionante, vamos un escenario de película, y como muestra, os dejo esta foto que pude tomar un anochecer al otro lado del puente de Brooklyn...solo falta que pasee por el Woody Allen, o alguien así. Espero escribir de nuevo con más asiduidad.

viernes, noviembre 07, 2008

"I believe in America"


Pues sí, y mira que tengo familla de "antiamericano", pero estos últimos comicios en el hasta la fecha "país más poderoso del mundo" me han vuelto a dar confianza y esperanza. Vivir para ver, un negro en la Casa Blanca. Quién lo iba a decír. Reconozco que yo fui el primero en afirmar que los estadounidenses nunca votarían a un negro, que eso solo pasa en las películas, pero no. Medio siglo después de las luchas de liberación y por los derechos de la gente negra en EEUU, el presidente del país va a ser un "hermano". Todo esto me hace pensar que aun hay esperanza, y que puede que, al menos en algunos temas, el mundo pueda mejorar, yo lo creo, creo en Obama..."Yes we can".

domingo, octubre 12, 2008

La leyenda del "Señor de la Noche"


En la historia literaria del siglo XX existen muchos mitos, podríamos decir que más aun que en siglos anteriores, ya que la popularización de la literatura ha ayudado a ello. Pero de entre todos ellos, hay uno que sobresale. Primero por donde nace; en el mundo del cómic. Un mundo que pertenece enteramente al siglo pasado y que, desde sus comienzos, ha tenido una red mediática de aceptación enorme. Enorme por encima de todo entre los adolescentes de las clases humildes. Y segundo porque un mito no lo es de verdad si el tiempo no lo hace más y más grande; no lo alimenta y lo convierte en leyenda. Y este es el caso del personaje que vengo a acercar hoy a esta página.
El sujeto a quién me refiero es por todos conocido; su auténtico nombre es Bruce Wayne, pero la mayoría lo conocen por su identidad nocturna. Batman.
A priori, este justiciero creado en 1939 por Bob Kane y Bill Finger no es más que uno más de los llamados "super-héroes", llamados a realizar proezas increibles para el total de los mortales con el fin de traer la paz y el bienestar a la Humanidad. Ya ven, un tipo que se difraza de colores oscuros (que no negro, aunque así nos lo represente el mundo del celuloide), se hace llamar "hombre-murcielago" y sale a vagar por los tejados de su ciudad buscando a criminales y gente de mal vivir para ponerles las cosas claras. Visto así no parece gran cosa, nada de lo mítico y legendario de lo que hablaba al principio parece florecer de una invención así. Pero es que el personaje no es solo eso. Su origen; su sentir vengativo, su lucha interna y su rabia, su estética e incluso el escenario de sus azañas, esa impactante Gothan City, lo convierten en algo increiblemente atractivo para la mayoría de los soñadores y románticos; así que solo nos queda que algunos de los mejores artistas de finales del siglo pasado, como Frank Miller o Alan Moore, cojan todos los ingredientes, los mezclen bien creando unos guiones e ilustraciones increibles y les den cada uno su toque particular, para que el mito viva y no muera nunca.
Desde aquí, rindo mi pequeño homenaje a un personaje que me hizo crecer soñando, y que me hace soñar aún hoy, cuando recorro con los ojos las viñetas de los antiguos cómics que amontono en un armario de casa.
Para quién sólo conozca la versión cinematográfica del llamado "Señor de la Noche", recomiendo, desde mi humilde opinión, la lectura de tres de las historias más increibles de este justiciero moderno: "Batman:Año Uno", "Batman: El regreso del caballero oscuro"(ambos títulos del inconfundible Frank Miller, autor también de títulos como "Ronin, "300" o "Sin City") y "El largo Halloween"(de Loeb y Tim Sale).

miércoles, marzo 12, 2008

La Plaza de la Cruz Verde


Suda jadeante tras la puerta de una de las casas de la Plaza de la Cruz Verde. Tiene la cara completamente roja, manchada de la sangre del dragón francés que acaba de degollar en las puertas de palacio. Aún nota el suavón sabor de la sangre ajena en la boca, aún le palpita el corazón en la mano derecha donde mantiene abierta la jerezana de dos palmos largos de hoja con la que le dió el corte mortal al soldado imperial. Los ojos a punto de salirse de las órbitas, el cabello erizado; está en tensión, dispuesto a todo.

El parar en el portal le hace reflexionar; todo ha sido muy rápido. Esta mañana, cuando se acercó a palacio no buscaba más que curiosear un poco, enterarse en primera instancia de qué ocurría con el infante, saber si había noticias del rey desde Francia...pero todo se precipitó. De repente alguien gritó en la calle que los franceses se llevaban al infante don Francisco, que había que impedirlo, y el vecino de su misma calle que tenía al lado sacó del fajín la navaja, similar a la propia y la abrió con un crujir enorme de muelles “crac, crac, crac, crac, crac, crac, ¡clac!”. Tras él sonaron más voces y tras observar alrededor, su mirada se topó con la de su vecino. “Hay que hacerles pagar la osadía, ¡maldita su estampa! ¡gabachos del infierno!”. Las palabras del paisano, su actitud envalentonada, y la respuesta del resto de los allí presentes hizo que se le retorciera la boca del estómago, que su corazón bombeara más y más rápido y casi sin saber ni como pronto se encontró con la navaja propia abierta en la mano y saltando sobre un jinete francés que junto con unos compañeros pasaban por la plaza en ese momento. No les dieron cuartel, entre su vecino, otro tipo bajito y fornido y él mismo cosieron a los franceses a navajazos. Mientras los otros dos se ensañaban con uno de los soldados, él saltó sobre otro y limpiamente sin mediar palabra ni dudarlo un momento le pasó por el gaznate la faca dejando que se desangrara ràpidamente entre sus brazos, como un marrano.

Bañado en la sangre de su víctima salió corriendo cuando otro grupo de franceses que andaba por la zona consiguió, a manos de un cabo, organizarse un poco y hacer una carga en toda regla sobre y el grupo de vecinos que acababan de pasar por el cuchillo a los compañeros de los imperiales entre los cuales se encontraba. En su carrera destripó al caballo de uno de los franceses y pisoteó al jinete con todas sus fuerzas mientras seguía hullendo. Un sablazo de otro estuvo a punto de llevarsele la cabeza, pero consiguió esquivarlo en el último momento. Pronto se encontró solo y corrió con todas sus fuerzas hasta la plaza de la Cruz Verde donde ahora se encontraba.

A lo lejos se escuchan voces “¡muerte a los gabachos!” “¡hay que acabar con ellos!” dicen. Suenan con estrépito disparos de fusilería y voces desgarradas que describen casi sin verlo un nuevo herido o muerto.

Ahora, escondido en este portal reflexiona sobre qué hacer. Esto pinta mal, los franceses son unos perros pero son muchos y tienen armas. Sabe que su madre estará inquieta si ha oído los disparos, porque esta mañana al salir de su casa ya se lo advirtió, “no te metas en jaleos, si pasa algo raro tú corre para casa y no se hable más”. “Madre, parece que ve el futuro” dice entre dientes sonriendo.

Se mira la mano ensangrentada, la navaja chorreando aun sangre francesa. Piensa en los excesos que desde hace días los gabachos han estado haciendo por la ciudad: peleas, muertes injustificadas, violaciones...

La verdad es que no sabe si el rey, su rey, Fernando VI es un buen rey, pero tampoco le importa mucho. Lo que sabe es que esos herejes, hijos de Satanás, quieren hacer de España parte de su imperio y eso no lo va a tolerar, ni él ni su vecinos; antes la muerte. Así que traga saliva, respira profundamente y seca la hoja de la navaja y las cachas en la camisa blanca que lleva puesta, no sea que con la sangre se le resvale en el peor de los momentos. Se incorpora y mira al exterior. Ve salir del portal de enfrente a otro vecino, con una escopeta de caza cargada y la navaja en la cintura; arriba desde el balcón una mujer le grita pidiendole que vuelva, que no sea loco. Entonces sale del portal y mete una voz “¡vecino!, ¿va a despachar franceses?”. El otro lo mira con ojos llenos de cólera, “ a despachar unos cuantos, que me han dicho que hoy toca ponerle las cosas claras a esos hijos de puta”. Sonríe al oír la respuesta, “pues vamos que yo ya le llevo ventaja”. Corre hasta llegar al lado del otro “Sancho Contreras pa servirlo”. “Agustín de la Torre pa lo mismo”. Las manos se estrechan fuertes y tensas, las miradas hablan sin necesidad de mediar más palabras y los dos se alejan calle arriba, dirección a palacio de nuevo, mientras la mujer llora en el balcón y él, recordando cómo se le escapaba la vida al francés que degolló hace un rato, se persigna y dice para sus adentros “que sea lo que Dios quiera”.